El 6 de junio de 2019, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la histórica reforma constitucional en materia de paridad de género, reforma que nació de la lucha y el trabajo de muchas mujeres y de organizaciones como Mujeres en Plural. Esta reforma fue aprobada por unanimidad con un mandato claro y contundente: garantizar la presencia de las mujeres en todos los espacios de toma de decisiones, incluidos los organismos autónomos.


Incluir el mandato de la paridad en los organismos autónomos resulta de particular relevancia porque al garantizar la presencia de mujeres en este tipo de instituciones se abren espacios para que las voces y experiencias de las mujeres retroalimenten el diseño, implementación y evaluación de las políticas y decisiones tomadas por estos órganos, especialmente en aquellos que se especializan en temas y sectores de los que las mujeres han sido históricamente marginadas y subrepresentadas, supuesto en el que se encuentran tanto el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) como la Comisión Federal de Competencia económica (COFECE).

El sector de las telecomunicaciones es clave en el desarrollo de las economías y sociedades del mundo; sin embargo, en México, de acuerdo con un reporte elaborado por The Social Intelligence Unit de enero de 2019, la participación de las mujeres en el sector es solo del 36.2%, y si bien esta brecha ha disminuido, la tendencia parece apuntar a un estancamiento en el porcentaje de participación de mujeres en el sector. Hoy, de las siete personas Comisionadas IFT, ninguna es mujer. Resulta importante recordar que desde marzo, cuando la Comisionada María Elena Estavillo concluyó su periodo, el Pleno está conformado únicamente por hombres.

Este organismo es clave en la definición de las reglas que marcarán el futuro de sociedad e involucra temas tan relevantes y poderosos en términos sociales, económicos y culturales como Internet.


Es decir, sin mujeres en el Pleno del IFT, no se incluirán sus voces, conocimientos y perspectivas en temas como la neutralidad de la red, la brechas digitales de género y regionales existentes en nuestro país, la prestación de los servicios públicos de interés general de telecomunicaciones y radiodifusión, y los derechos de los y las usuarias y las audiencias.

En la COFECE, si bien la Comisionada Presidenta actual es mujer, solo existe una Comisionada más de los siete puestos totales. Ello significa que con la próxima convocatoria la salida del Comisionado Jesús Ignacio Navarro Zermeño, existe la posibilidad de que el Pleno de la COFECE cuente con la representación tres mujeres, el equivalente al 43% de sus integrantes.

La Constitución establece que las personas aspirantes a ser designadas como Comisionados/as del IFT y de la COFECE deben cumplir con los requisitos señalados en los numerales establecidos en el vigésimo tercer párrafo del artículo 28 constitucional, mismos que deberán ser acreditados ante el Comité de Evaluación, integrado por los titulares del Banco de México, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Sin embargo, hasta ahora, estos procesos no se han diseñado con una perspectiva de género que permita a las mujeres participar en condiciones de igualdad y que tome en cuenta las barreras estructurales que les han impedido acceder a estos espacios.  

Y es que de las listas enviadas por el Comité de Evaluación al Ejecutivo Federal entre el 2016 y el 2017, solo se ha propuesto a una mujer en cada ocasión. De los procesos de selección 2015, 2016 y 2017, en todas las ocasiones el Ejecutivo ha enviado al Congreso propuestas de hombres, con excepción de una ocasión en 2015 en que propuso a la Comisionada Brenda Gisela Hernández Ramírez.

De lo anterior se concluye que de no emitirse una Convocatoria dirigida exclusivamente a mujeres, el resultado continuará siendo el mismo: una clara subrepresentación de las mujeres en los procesos de selección y en la integración de los plenos del IFT y la COFECE.

Por eso y acompañando el comunicado lanzado por la organización Conectadas, presenté un punto de acuerdo en el que se exhorta  al Comité de Evaluación a que se refiere el artículo 28 de la Constitución para que la convocatoria que emita para elegir a la próxima Comisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones y de la Comisión Federal de Competencia Económica atiendan a la reforma constitucional en materia de paridad de género y se dirijan exclusivamente a mujeres.

En su ensayo La Hija de la Pescadora,  Ursula K. Le Guin, advierte que “escribir el cuerpo, es solo el principio. Tenemos que reescribir el mundo”. Tenemos que reescribirlo para hacerlo un lugar más justo, menos desigual. Y para lograrlo, es indispensable implementar medidas que aseguren la presencia, experiencias, y perspectivas en todos los espacios de toma de decisiones, particularmente en aquellos donde se escriben las reglas que marcan  y dan forma a  la vida cotidiana de las mujeres.

La presencia de mujeres en el sector de las telecomunicaciones y la radiodifusión, así como en el de la competencia económica es fundamental para alcanzar la igualdad sustantiva de las mujeres, y para que en el actuar y decisiones de estos órganos se incluya la perspectiva y la experiencia de las mujeres. El objetivo es que se reconozca formalmente a las mujeres no solo como consumidoras pasivas, sino como agentes activas en la construcción de nuestras sociedades. No se trata de darnos voz - porque siempre la hemos tenido - sino de incluir nuestras voces en la toma de decisiones.