Las leyes las han escrito los hombres durante siglos. Los patrones, los dueños del capital, han sido también hombres durante siglos. Históricamente, hemos sido las mujeres a quienes nos han asignado las labores del hogar y del cuidado. Hasta el 2019 en México, las personas trabajadoras del hogar -en su mayoría mujeres- trabajaron y vivieron en la sombra, en un régimen de excepción que las privaba de tener derechos laborales completos y seguridad social como cualquier otro trabajador o trabajadora formal en nuestro país.

Las leyes y las relaciones empleado-patronales tienen que cambiar, romper con la discriminación estructural y atender de raíz la desigualdad institucionalizada. Esta semana el Senado de la República demostró que acabar con estas dinámicas violatorias de derechos laborales y sociales es posible, con la aprobación, por unanimidad, de la iniciativa que modifica la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social en materia de trabajo en el hogar.

Con esta modificaciones se reconoce el trabajo de más de 2.4 millones de personas trabajadoras del hogar como lo que es: un trabajo. Un trabajo sin regímenes especiales, un trabajo sin restricciones a beneficios, un trabajo como todos los empleos formales: con un contrato, vacaciones pagadas y días de descanso, horas de trabajo limitadas por la ley, seguridad social, aguinaldo.

En México la tasa de informalidad laboral es de 57.2% y en el caso de las personas trabajadoras del hogar el porcentaje se incrementa a un 97%. De acuerdo con INEGI, aproximadamente 9 millones 400 mil personas se benefician directamente de los ingresos generados por personas trabajadoras del hogar. Es decir, que esta iniciativa podría impactar la vida de más de 11 millones de personas en nuestro país; estas modificaciones reescriben la historia de millones de mujeres y sus familias a quienes las leyes habían mantenido en la sombra.

Aunque hayan pasado siglos antes de llegar aquí, las mujeres trabajadoras del hogar no se cansaron en insistir y en llegar a saldar esta deuda de justicia social; este es un momento histórico escrito por mujeres activistas y trabajadoras del hogar; este es un momento de triunfo escrito por las mujeres de México.

Lo que sigue es que esta historia se escriba también en los hogares: les pido a las personas trabajadoras del hogar, patronas y patrones a que acompañemos este momento registrándose en el programa piloto del Seguro Social para Personas Trabajadoras del hogar en http://www.imss.gob.mx/personas-trabajadoras-hogar.